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Lecciones Aprendidas

De la ceremonia de matrimonio y otros pensamientos más



ceremonia de matrimonio

El viernes pasado, Daniel, uno de mis mejores amigos, me invitó a su ceremonia de matrimonio. Había organizado su noche en un precioso parque natural en la ciudad. Mientras ingresaba a la capilla comencé a analizar la complejidad que existía detrás de esa gran noche.

Advierto que este no es un post sobre ningún aspecto técnico o metodológico. Más bien diría que es un libre ensayo sobre la percepción de una noche especial. Sin intentar profundizar, trataría de justificar el análisis, como cuando un fotógrafo analiza la iluminación en una película mientras la aprecia en el cine. O como cuando papá, médico cirujano de profesión, analizaba en detalle la anatomía del cuerpo humano. Tendería a pensar que es parte de la naturaleza y el tiempo, la necesidad de percibir los detalles que nos rodean.

La noche. El lugar. Un camino de antorchas que guían a los invitados. Los arreglos florales en cada sitio. La capilla. El del piano. La cantante. El padre que quiere iniciar la ceremonia. El novio y la madre nervioso. Llega la novia guapísima. Se prenden las luces. Rueda la cámara. Los niños van por delante. La novia entra. El novio se alista. La música continúa. El padre comienza la misa. El niño de la esquina comienza a jugar. El padre se molesta. Todos elegantes. Todos acompañando. Todos apoyando a la unión de la pareja. El padre pregunta. El novio jura. La novia responde. Luego comienza el siguiente proyecto. Este es uno más largo, más bien eterno.

Trataba de entender donde inicia. Terminé comprendiendo que es cuando meses atrás el novio pregunta y la novia responde “Si Acepto”. Ahí comienza. Meses después, en la noche de ceremonia, gracias al esfuerzo de novios, familia, proveedores, iglesia, la naturaleza, y algunos más, que armónicamente se confabulan para estar presentes y a tiempo, en ese mismo lugar, se concreta y comienza un nuevo paso.

Finaliza la misa. Vienen las fotos. Todos elegantes. Todos a las mesas. Inicia la música. Sirven el champán. Todo alegres. Comienza la rumba. Los novios felices. La noche también. La comida caliente. La bebida no falta. La anfitriona está atenta. El sushi está listo. Los dulces igual. La gente baila. Los 80s suenan. La estrellas siguen iluminando. Las antorcha continúan encendidas.

Aquella noche comenzó con una pregunta, un compromiso y todos unidos para hacerla especial.

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Comentarios

Un comentario para “De la ceremonia de matrimonio y otros pensamientos más”

  1. Gracias por tu análisis, fue un gran gusto que nos hayas acompañado ese día. Me gustaría conocer un poco más tu opinión anlítica sobre los detalles de la ceremonia, dentro de la iglesia, para conversar sobre este ritual que parece a veces algo tonto pero que tiene tantos significados

    Comentado por Daniel | February 27, 2008, 11:19 am

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